lunes, 8 de julio de 2013

SACRIFICADOS

Según datos publicados por el Ministerio de Empleo, el numero de accidentes de trabajo mortales fue de 446 en el último año. Cuatrocientas cuarenta y seis personas. Cifra que ha pasado desapercibida socialmente por no haber tenido el mismo impacto mediático que otras, accidentes de tráfico o violencia de género, por ejemplo.

No es cuestión de jerarquizar a los muertos, o dar más importancia a unos frente a otros, es cuestión de valorar el motivo por el que hacemos a estos muertos más anónimos.

Se podría convenir que estos accidentes son la consecuencia más visible de las deficiencias de un sistema, pero seguramente hoy, para el común de los mortales, no son más que los tributos u ofrendas al nuevo dios social: el trabajo. Para nuestro gobernantes debería ser la vergüenza por no haber sabido ejercer la responsabilidad de controlar y vigilar las normas en materia laboral, porque señorías estos muertos son un poquito suyos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario